Biblioteca · Historia y cultura
Una planta que viajó junto a nosotros
A lo largo de miles de años, el cannabis ha sido alimento, fibra, medicina, materia ritual, mercancía, objeto de regulación y parte de distintas expresiones culturales. Hoy también es una planta ampliamente estudiada por la botánica, la química y la medicina. Su historia no avanza en línea recta: cambia según la época, el lugar y la forma en que cada sociedad se relacionó con ella.
Aquí recorremos esa historia como una línea de tiempo interactiva. Puedes detenerte en cada etapa, abrir el contexto cuando quieras profundizar y recorrer documentos, imágenes y testimonios que ayudan a entender cómo fue cambiando nuestra relación con la planta.
Cómo recorrer esta página
No solo fechas: contextos, personas y cambios culturales
La lectura principal está pensada para avanzar con facilidad. Cuando quieras profundizar, abre las tarjetas de “Contexto”. Más adelante encontrarás imágenes históricas, videos, un capítulo dedicado a Chile y una sección que revisa relatos muy repetidos a la luz de la evidencia disponible.
Línea de tiempo
Más de diez mil años en compañía humana
La domesticación comienza mucho antes de la historia escrita
Todavía no existe consenso absoluto sobre el lugar exacto donde comenzó la domesticación. Un estudio genómico de 2021, basado en 110 muestras genéticas —o accesiones—, situó una domesticación temprana en Asia oriental durante el Neolítico. Sus resultados sugieren que los cultivares modernos seleccionados para fibra y para producción de cannabinoides se separaron con el tiempo de un acervo ancestral representado hoy por plantas ferales y variedades tradicionales de China.
Contexto: ¿12.000 años exactos?
Conviene hablar de una estimación, no de una fecha exacta. El polen fósil, la arqueobotánica y la genómica reconstruyen el pasado con herramientas diferentes y no siempre entregan la misma respuesta. La evidencia reciente apunta a Asia oriental como un centro clave de domesticación, mientras que el origen biogeográfico más antiguo de la especie sigue siendo objeto de investigación.
Fibra, alimento y vida cotidiana
Textos chinos del primer milenio a. C. describen el cultivo de má y su uso como fibra y grano. En esas fuentes, el cannabis aparece ligado a tejidos, agricultura y vida cotidiana, mucho antes de que su dimensión psicoactiva ocupara el centro de la conversación contemporánea.
Contexto: el cáñamo también fue una planta de uso cotidiano
La evidencia histórica china es especialmente sólida para fibra, semillas y agricultura. Esto ayuda a ampliar la mirada: durante buena parte de su historia, el cannabis fue valioso por sus tallos y semillas tanto como por sus flores.
Una de las primeras evidencias químicas directas de uso psicoactivo
En 2019, investigadores analizaron braseros de madera hallados en un cementerio de unos 2.500 años de antigüedad y detectaron residuos químicos compatibles con cannabis quemado en ceremonias mortuorias. El perfil de los residuos sugiere material con mayor potencial psicoactivo que el cáñamo silvestre habitual. Es una de las evidencias arqueológicas directas más sólidas de uso ritual temprano.
Contexto: arqueología y tradición no son lo mismo
Muchos relatos sobre “el primer consumo de cannabis” mezclan textos antiguos, interpretaciones y tradición oral. Jirzankal es especialmente valioso porque combina contexto arqueológico, datación y análisis químico de residuos.
Bhang, medicina y religión
En India, distintas preparaciones de cannabis se integraron durante siglos a tradiciones medicinales, religiosas y culturales. Bhang es uno de los términos más conocidos, pero la relación histórica con la planta es mucho más amplia y aparece también en tradiciones ayurvédicas y prácticas rituales.
Contexto: una misma planta, varios significados
La separación moderna entre “medicinal”, “religioso” y “recreativo” no siempre encaja bien con sociedades antiguas. Remedio, ritual, alimento y práctica cultural podían formar parte de una misma tradición.
Autores clásicos describen cáñamo y usos medicinales
Heródoto relató prácticas de pueblos escitas vinculadas a vapores de cannabis. Más tarde, autores médicos y naturalistas como Dioscórides, Plinio y Galeno registraron usos de la planta en el mundo grecorromano.
Contexto: cómo leer una fuente antigua
Estos textos nos muestran que la planta era conocida y utilizada, pero no equivalen a ensayos clínicos modernos. Sirven como evidencia histórica de uso, no como demostración de eficacia terapéutica.
Hashish y nuevas formas culturales
Las preparaciones de resina de cannabis adquirieron relevancia en distintas regiones del mundo islámico. Con ellas se desarrolló una historia cultural propia, distinta de la tradición europea del cáñamo o del bhang del subcontinente indio.
Cuerdas, velas y una fibra estratégica
El cáñamo fue una materia prima importante para cordelería, velamen y textiles. En la economía marítima, una planta capaz de producir fibras largas y resistentes tenía un valor muy distinto del que hoy solemos asociar al cannabis.
Contexto: “cáñamo” y “cannabis” no son especies separadas
En el uso moderno, “cáñamo” suele describir materiales seleccionados para fibra, semilla y bajo contenido de THC. Botánicamente pertenecen a Cannabis sativa y comparten una historia de domesticación con los tipos seleccionados por su perfil de cannabinoides.
O’Shaughnessy conecta conocimiento indio y medicina europea
William Brooke O’Shaughnessy publicó observaciones sobre preparaciones de “Indian hemp” después de estudiar usos locales en India y realizar experimentos y observaciones clínicas. Su trabajo ayudó a introducir extractos y tinturas de cannabis en la medicina occidental del siglo XIX.
Contexto: conocimiento local y medicina colonial
O’Shaughnessy no “inventó” el cannabis medicinal. Los usos terapéuticos ya existían en India. Su papel fue estudiar y comunicar parte de ese conocimiento dentro del lenguaje experimental y farmacéutico de la medicina británica del siglo XIX.
Tinturas y extractos entran a farmacopeas
Preparaciones de cannabis circularon como medicamentos en el siglo XIX y principios del XX. La dificultad para estandarizar potencia, junto con la aparición de otros fármacos y cambios regulatorios, contribuyó a su pérdida de protagonismo médico.
El cannabis entra en los tratados internacionales
La Convención Internacional del Opio de Ginebra de 1925 incorporó controles sobre “Indian hemp” y sus resinas. Fue uno de los pasos tempranos hacia un régimen internacional de fiscalización.
Contexto: el control internacional fue gradual
El régimen internacional se construyó mediante varios tratados y legislaciones nacionales. Por eso no existe una sola fecha capaz de explicar, por sí misma, la expansión de las políticas de prohibición durante el siglo XX.
La Convención Única consolida el control internacional
La Convención Única sobre Estupefacientes de 1961 ubicó cannabis y resina de cannabis bajo controles internacionales estrictos. Al mismo tiempo, el propio marco internacional contemplaba usos médicos y científicos bajo fiscalización.
Se determina la estructura del Δ9-THC
Yechiel Gaoni y Raphael Mechoulam aislaron el Δ9-THC y establecieron su estructura. Ese paso permitió estudiar con mucha más precisión una de las moléculas responsables de los efectos psicoactivos del cannabis y abrió nuevas preguntas para la química, la farmacología y la neurociencia.
Se revela el sistema endocannabinoide
En pocos años se clonó CB1, se descubrió la anandamida, se caracterizó CB2 y se identificó 2-AG. La pregunta cambió por completo: ya no se trataba solo de entender cómo actúa el cannabis, sino de descubrir qué sistema biológico propio estaba dejando al descubierto.
El sistema internacional reconoce explícitamente su valor médico
Tras una revisión científica de la OMS, la Comisión de Estupefacientes retiró cannabis y resina de cannabis de la Lista IV de la Convención de 1961, manteniéndolas bajo control internacional pero reconociendo formalmente su utilidad médica.
Contexto: reclasificar no significó eliminar el control internacional
El cannabis permaneció en la Lista I. El cambio de 2020 reconoció mejor su valor médico y científico, pero no eliminó las obligaciones internacionales de fiscalización.
La historia vuelve a escribirse con ADN y datos
La genómica moderna está reconstruyendo la domesticación, la diversidad y la selección del cannabis. Al mismo tiempo, los ensayos clínicos y la química analítica permiten describir con mayor precisión quimiotipos, dosis y perfiles químicos. Fuera del laboratorio, esas herramientas conviven todavía con nombres comerciales y categorías culturales mucho más antiguas.
Contexto: esta historia todavía se está escribiendo
Hoy conviven tradiciones milenarias, investigación clínica, mercados regulados, movimientos culturales y marcos legales muy diferentes entre países. Por eso la historia del cannabis sigue abierta y probablemente volverá a cambiar.
Galería histórica
Imágenes para detenerse a mirar
1833: “Memoria sobre el cultivo y beneficio del lino y el cáñamo en Chile”
Este libro de Francisco Solano Pérez forma parte de las colecciones de la Biblioteca Nacional de Chile y del patrimonio cultural común. Sus láminas tienen, además, un interés especial: están vinculadas a los primeros años de la litografía en Chile.
La misma planta, muchas palabras
Un pequeño diccionario cultural
Los nombres también cuentan historias. Algunos describen preparaciones, otros nacieron dentro de tradiciones culturales concretas y otros corresponden a categorías agrícolas o industriales más recientes.
Nombre histórico asociado al cáñamo/cannabis en textos chinos; aparece ligado a fibra, semillas, agricultura y medicina.
Preparación tradicional vinculada a prácticas culturales y religiosas del subcontinente indio.
Término históricamente asociado a flores o preparados de cannabis y que viajó hacia otras regiones mediante intercambio cultural.
Nombre asociado a preparaciones concentradas de resina; posee una historia cultural diferente de la flor seca.
Identidad cultural y agrícola centrada históricamente en fibra, semilla, cuerdas, textiles y usos industriales.
El nombre botánico ayudó a reunir bajo un lenguaje común plantas y tradiciones que durante siglos habían recibido nombres distintos según la región y el uso.
Capítulo chileno
Chile también tiene una historia larga con el cáñamo
La relación de Chile con el cannabis comenzó mucho antes de la cultura cannábica contemporánea. Durante el periodo colonial se introdujeron lino y cáñamo como fibras textiles, y distintos documentos muestran que el cáñamo mantuvo interés agrícola e industrial durante los siglos siguientes.
El cáñamo llega como fibra
Memoria Chilena documenta que los españoles introdujeron fibras de lino y cáñamo, utilizadas en producción textil local. La Corona española también promovió en distintos periodos el cultivo de lino y cáñamo en sus territorios americanos.
Una ley intenta aumentar la producción
El 15 de octubre de 1832 se dictó una ley destinada a aumentar la producción de lino y cáñamo, liberándolos de impuestos durante diez años. El episodio quedó vinculado además a una curiosidad cultural: el libro que se publicó al año siguiente contiene algunas de las primeras litografías impresas en Chile.
Se publica una memoria dedicada al cultivo de cáñamo
Francisco Solano Pérez publicó Memoria sobre el cultivo y beneficio del lino y el cáñamo en Chile, un documento de 92 páginas conservado por la Biblioteca Nacional.
El cáñamo sigue siendo una actividad económica
Un documento histórico de CORFO registra el fomento mediante préstamos y capital, y la constitución el 3 de diciembre de 1941 de la Sociedad Anónima de Productores de Cáñamo. El texto reportaba una producción que había alcanzado 7.000 quintales de fibra.
Entra en vigencia la Ley 20.000
Publicada el 16 de febrero de 2005, reemplazó la Ley 19.366 y estableció el marco penal chileno sobre tráfico ilícito de estupefacientes y sustancias sicotrópicas, incluyendo disposiciones aplicables al cultivo de especies del género cannabis.
Contexto legal
Este apartado resume un hito histórico. Para revisar requisitos actuales y modificaciones posteriores de la Ley 20.000, consulta la sección Legislación del sitio.
La ley incorpora expresamente la receta médica para justificar el cultivo medicinal
En 2023, la Ley 21.575 incorporó al artículo 8 de la Ley 20.000 que se entenderá justificado el cultivo de especies del género cannabis destinado a un tratamiento médico cuando se presente una receta del médico cirujano tratante que cumpla los requisitos legales. La norma exige indicar diagnóstico, tratamiento, duración y forma de administración, la que no puede ser mediante combustión.
Historia audiovisual
Dos videos para seguir explorando la historia
A veces una voz, una entrevista o una explicación visual permiten conectar mejor las fechas con las personas y los descubrimientos. Estos dos recursos complementan la cronología desde ángulos distintos.
Video · DeBacco University
Un recorrido general por la historia del cannabis
Un repaso audiovisual que complementa la línea de tiempo con agricultura, arqueología y cambios culturales.
Entrevista · Raphael Mechoulam
Pasado, presente y futuro de la investigación
Una conversación con una de las figuras centrales de la química moderna de los cannabinoides, útil para entender cómo el estudio de la planta terminó abriendo la puerta al sistema endocannabinoide.
Personas, equipos y descubrimientos
Actores que cambiaron la forma de entender el cannabis
Ninguno de estos avances ocurrió en solitario. Detrás de cada nombre hubo equipos, conocimientos previos y herramientas que hicieron posible el paso siguiente. Estas figuras sirven como puntos de referencia para seguir el camino desde la medicina del siglo XIX hasta los ensayos clínicos modernos.
William Brooke O’Shaughnessy
Médico irlandés que trabajó en India y publicó observaciones experimentales y clínicas sobre preparaciones de cannabis. Su importancia histórica está en haber acercado conocimientos ya existentes en India a la medicina occidental del siglo XIX, no en haber “inventado” el uso medicinal de la planta.
Yechiel Gaoni y Raphael Mechoulam
Determinaron la estructura del Δ9-THC y publicaron su aislamiento y síntesis parcial. Ese trabajo permitió estudiar Cannabis con una molécula definida, facilitando décadas posteriores de investigación sobre farmacología, receptores y metabolismo.
Allyn Howlett y colaboradores
Estudios farmacológicos de finales de los años 80 aportaron evidencia de que los cannabinoides actuaban mediante un mecanismo receptor específico. Fue un paso fundamental para abandonar la idea de que THC actuaba de forma inespecífica sobre las membranas celulares.
Lisa Matsuda y equipo
El equipo clonó y caracterizó molecularmente el receptor cannabinoide que hoy conocemos como CB1. Esto permitió ubicar la señalización cannabinoide dentro de la biología molecular moderna y estudiar su expresión en el sistema nervioso.
William Devane, Lumír Hanuš y colaboradores
Identificaron un compuesto producido por el propio organismo capaz de unirse al receptor cannabinoide: la anandamida. El hallazgo demostró que los receptores no existían “para el cannabis”, sino que formaban parte de una señalización biológica propia.
Sean Munro, Kenneth Thomas y Munir Abu-Shaar
Caracterizaron un segundo receptor cannabinoide, CB2, inicialmente asociado de manera especial con tejidos periféricos y células del sistema inmune. El descubrimiento amplió radicalmente la comprensión del sistema endocannabinoide.
Orrin Devinsky y redes internacionales de epilepsia
Ensayos aleatorizados con cannabidiol farmacéutico en síndrome de Dravet y Lennox–Gastaut mostraron reducciones de determinados tipos de convulsiones frente a placebo. Estos estudios contribuyeron a establecer una base clínica para una formulación farmacéutica de CBD en indicaciones muy específicas.
La ciencia del cannabis es colectiva
Ningún descubrimiento aislado explica el campo completo. Química vegetal, farmacología, neurología, genética, botánica, medicina clínica y salud pública han ido construyendo piezas distintas de la misma historia.
Cambios regulatorios contemporáneos
Países que cambiaron su relación legal con el cannabis
En las últimas décadas, distintos países han seguido caminos muy diferentes. Algunos regularon el acceso de adultos, otros autorizaron el cultivo doméstico o asociaciones sin fines de lucro y otros mantienen un marco mucho más acotado. Mirarlos en conjunto ayuda a entender que no existe un único modelo de regulación.
Regulación nacional bajo control estatal
La Ley 19.172 estableció un marco estatal para regular la producción, distribución y acceso al cannabis. Entre sus objetivos declarados se encuentran la salud pública, la reducción de daños y la disminución del vínculo con el mercado ilegal. El IRCCA quedó a cargo de funciones de regulación y control.
Legalización y regulación federal
El Cannabis Act entró en vigor el 17 de octubre de 2018. Canadá estableció un marco federal que legaliza y regula estrictamente el acceso adulto, mientras provincias y territorios administran aspectos de venta y distribución. El sistema incluye seguimiento de salud pública y encuestas nacionales.
Cultivo doméstico y asociaciones sin fines de lucro
La reforma de 2021 permitió a adultos cultivar hasta cuatro plantas en el hogar bajo las condiciones establecidas y creó un marco para asociaciones reguladas sin fines de lucro. La ley también creó la Authority for the Responsible Use of Cannabis.
Cultivo doméstico bajo condiciones legales
Una ley que entró en vigor el 21 de julio de 2023 legalizó el cultivo doméstico de cannabis bajo determinadas condiciones. El cambio no creó un mercado comercial general comparable al canadiense o uruguayo.
Posesión, autocultivo y asociaciones de cultivo
El Cannabisgesetz entró en vigor el 1 de abril de 2024 y habilitó determinadas formas de posesión y autocultivo por adultos, además de asociaciones de cultivo no comerciales bajo reglas específicas. Alemania mantiene restricciones y un régimen separado para el cannabis medicinal.
Revisión del lugar del cannabis en el sistema internacional
La Comisión de Estupefacientes aceptó la recomendación de la OMS de retirar cannabis y resina de cannabis de la Lista IV de la Convención de 1961. Permanecieron en la Lista I y, por lo tanto, bajo control internacional. El cambio reconoció formalmente valor terapéutico sin equivaler a una legalización mundial.
¿Qué podemos aprender comparando países?
No todo es “legal o ilegal”
Existen mercados regulados, autocultivo, asociaciones no comerciales, acceso medicinal y modelos híbridos.
Regular también exige medir
Para evaluar un cambio se necesitan datos sobre consumo, salud, mercado ilegal, conducción, jóvenes y demanda de tratamiento.
Lo que ocurre en un país no se traslada automáticamente a otro
Edad legal, precios, publicidad, disponibilidad, cultura, sistema sanitario y diseño del mercado pueden cambiar los resultados.
Historia crítica
Relatos muy repetidos que conviene mirar con más contexto
Para cerrar el viaje
La historia del cannabis también es una historia sobre nosotros.
Según el lugar y la época, fue fibra, alimento, medicina, preparación ritual, producto farmacéutico, sustancia fiscalizada y símbolo cultural. Hoy vuelve a aparecer en laboratorios, universidades, hospitales y programas de mejoramiento genético, pero cargando todavía buena parte de ese pasado.
Conocer esta historia sirve para algo más que memorizar fechas. Ayuda a entender de dónde vienen muchas palabras, categorías y expectativas que todavía usamos cuando hablamos de cannabis.
El siguiente bloque será Glosario, una herramienta pensada para volver rápidamente a los conceptos científicos, médicos, legales y de cultivo que aparecen a lo largo de toda la Biblioteca.
PRÓXIMO TEMA: GLOSARIOFuentes
De dónde sale esta historia
Priorizamos estudios arqueológicos y genéticos, revisiones históricas, documentos de la Biblioteca Nacional de Chile y fuentes oficiales para los hitos regulatorios. Cuando una fecha o interpretación sigue en discusión, preferimos señalar esa incertidumbre en lugar de presentarla como una certeza.